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Una bicicleta híbrida viene definida por las medidas, diseño y características de los elementos que la componen. Este diseño es la base de las  bicicletas de trekking, de touring o de cicloturismo por lo que frecuentemente a todas ellas se las denomina bicicletas híbridas.

Una bicicleta híbrida es la consecuencia de apropiarse de las ventajas de una bicicleta de carretera y de una de montaña. Siendo esto así, ¿entonces una bicicleta híbrida hace las funciones de las otras dos al mismo tiempo? Pues no, en ningún caso.

Tradicionalmente las bicicletas urbanas eran lentas y pesadas. Allá por los años 80 algunos fabricantes optaron por renovar este modelo importando soluciones técnicas que provenían tanto de las bicicletas de carretera como de las de montaña creando así la bicicleta híbrida.

Las características de estas bicicletas son la comodidad y la versatilidad. Para ello el ciclista adopta una posición bastante erguida, repartiendo la mayor parte del peso sobre su columna, el resto lo soportan hombros y brazos que se apoyan en un manillar recto o en su caso, de doble altura. Muchos modelos cuentas con potencia ajustable, permitiendo una posición más erguida o más deportiva según el gusto y preferencias del ciclista.

Cuadros:

El cuadro es la pieza que le da estructura y solidez a la bicicleta. Sobre el cuadro se montan todas las piezas que conforman una bicicleta.

Los cuadros, siempre buscan la comodidad y la tendencia rodadora que ha de dominar en estas bicicletas, por esta razón suelen contar con un slope (inclinación de la barra horizontal) poco importante y que tiene una doble función, mantener el carácter rodador de la máquina y facilitar la operación de bajarse de la bici en caso de que haya que realizarlo apresuradamente.

Los cuadros se construyen fundamentalmente con cuatro materiales: aluminio, acero, cromoly y fibra de carbono.

Aluminio

Son bastante ligeros y resistentes pero no absorben muy bien las irregularidades de la carretera y en ocasiones pueden resultar ligeramente incómodos. El mayor inconveniente que presentan es que en caso de rotura, puede ser difícil encontrar quien realice soldaduras sobre ese material.

Acero

Son resistentes y económicos aunque también más pesados. Tienen una mayor capacidad de torsión, siendo por tanto más flexibles y cómodos puesto que absorben mucho mejor las vibraciones del camino.

Cromoly

Es una variación del acero convencional. Consiste una aleación de Cromo y Molibdeno. Es un material más ligero y resistente que el acero convencional. Su etapa dorada fue allá por los años 90 y hoy todavía hay marcas que lo utilizan fabricando bicicletas de muy buena calidad.

Fibra de Carbono

Son los más ligeros y los que nos producen un pedaleo más suave. En contra, tienen su elevado precio y que no resultan adecuados para colocarles un transportín y mucho menos alforjas, puesto que a pesar de la resistencia del material, este sufre mucho cuando se ve sometido a fuerzas para las que no ha sido diseñado.

La solución perfecta es encontrar el equilibrio entre durabilidad, peso y precio. Hacer una pequeña investigación sobre lo que hay en el mercado en el momento de realizar la compra, valorar los pros y los contras, es más que aconsejable puesto que el cuadro de la bicicleta es la única pieza  que no podremos cambiar fácilmente.

Ruedas:

El tamaño de las ruedas de estas bicicletas suele ser el clásico de 700C al igual que sus “hermanas” las bicicletas de carretera. El ancho varía, encontrándose en una posición intermedia entra la bicicleta de montaña y la de pista.

Existen cubiertas antipinchazos que son una buena opción a escoger puesto que evitarás tener que ponerte a reparar un pinchazo. Siempre se producen en el momento menos oportuno: cuando comienza a llover, está oscureciendo y no tienes luces o has quedado con tu pareja y sabes que llegar diez minutos tarde supondrá una importante riña, otra más.

Desarrollos:

Estas bicicletas cuentan con distintas posibilidades, pero siempre se inclinan por aquellas que  la velocidad no vaya en detrimento de la capacidad de ascender por fuertes pendientes. Una transmisión básica sería aquella que contara con tres platos y ocho coronas (11-32).

Frenos:

Muchas de estas bicicletas (sobre todo las de presupuesto más bajo) vienen equipadas con los frenos tradicionales, los que actúan sobre la llanta. Son de muy barato mantenimiento y fácil reparación. El grado de efectividad es alto a excepción de cuando las llantas se han mojado, entonces las zapatas del freno carecen de adherencia y la distancia de frenado fácilmente se triplica. Si tienes intención de usar tu bicicleta bajo cualquier condición climática, entonces te recomendamos frenos de discos puesto que en mojado son mucho más eficaces.

Sillín:

El sillín ha de transmitir una sensación de comodidad al tiempo que te facilita el pedaleo. Si solo vas a recorrer unos pocos km al día, no más de 10, entonces no importa si el sillín parece un “sillón”, es decir, es ancho y extremadamente mullido. En contra de lo que puede parecer, los sillines más cómodos para pasar sobre la  bicicleta más de unos pocos minutos al día, son los estrechos y alargados, de tacto suave pero muy poco mullidos.

Manillar:

Existen varios modelos adecuados para este tipo de bicicletas, entre ellos destacamos:

Manillar de doble altura:

Dispone de una sección horizontal en el centro a partir de la cual se curva ligeramente hacia arriba para posteriormente recuperar la horizontalidad inicial. Es un manillar recto, ancho y horizontal (paralelo al suelo) que resulta bastante cómodo y nos permite dominar la dirección a la perfección.

Manillar recto:

Es un manillar  muy sencillo que se utiliza tanto en bicicletas de MTB como híbridas e incluso fixies. Consta de una sola sección, siempre recta y paralela al suelo. Quienes optan por este diseño, gustan de llevar una postura más racing a la hora de pedalear. Esta posición obliga a los ciclistas a ir más inclinados sobre el manillar y aparentemente su posición es más “agresiva”.

Drop Bars:

Es el manillar que tradicionalmente se utiliza en las bicicletas de carretera o el que llevan los ciclistas. Se caracteriza por contar con una sección horizontal y recta en el centro. Al final de esta sección adquiere una forma curva descendente.

Este tipo de manillar es cómodo puesto que dispone de varias posiciones para las manos. El ciclista adopta una postura más inclinada hacia adelante, ganando en aerodinámica.

El mayor inconveniente que presentan es que exige cierta destreza para salir airoso en maniobras rápidas o de emergencia.

Manillar de mariposa:

Es el más utilizado por los viajeros de largas distancias por las múltiples posiciones que ofrece. De esta manera el viajero puede cambiar de postura con cierta frecuencia, evitando así entumecimientos y dolores musculares (sobre todo en la zona de hombros y cervicales) que multiplicaría el esfuerzo de por sí duro que supone pedalear cargado con equipaje.

El nombre procede de la semejanza existente entre la silueta de este manillar con las alas de una mariposa.

Asegúrate de que, independientemente del manubrio que escojas, los puños o en su defecto la cinta del mismo,  sea confortable y al tiempo tenga buen “grip” o agarre.

Algunos consejos más:

Si buscas una bicicleta híbrida con el fin de ponerte en forma pedaleando por asfalto, te aconsejamos que busque una con horquilla rígida y cubiertas delgadas. De esta forma ganarás velocidad y encontrarás tus salidas más divertidas. En cambio, si tienes pensado pedalear por todo tipo de pistas y carreteras, busca un modelo con suspensión delantera. En este caso las cubiertas, han de ser más anchas y con algún tipo de taco que garantice la adherencia en los terrenos más sueltos.

Si para ti, la comodidad es lo más importante trata te adquirir aquella bicicleta que te permita mantener una posición más erguida y verlo todo disfrutando del entorno sin necesidad de levantar la cabeza. En estos casos, un sillín adecuadamente acolchado y amortiguación en la tija, puede hacer que pedalear te resulte más confortable.

Recomendamos disponer de unos buenos guardabarros (delanteros y traseros) que harán que tu trayecto resulte mucho más limpio y confortable. Una parrilla o portabultos, puede ser muy útil para llevar objetos o colocar unas alforjas. No te olvides del timbre, en España te pueden multar por no llevarlo. Buscar una bicicleta con luz delantera y trasera, si puede ser con dinamo en el buje que suministra energía, no hay que recargar ni resta velocidad. Es una buena opción de seguridad,  para hacernos ver y que todos los automovilistas pasen a los 1,5 m. que ordena la normativa.

Conclusión:

No hay límite en la variedad de modelos y extras que tienen las bicicletas híbridas. Cada día surgen marcas nuevas o nuevos gadgets y mejoras que añadir a tu amiga de dos ruedas. Siempre habrá algo que no tengas o algo mejor que lo que acabas de comprar. Nuestro consejo, es que te decidas por una bicicleta acorde a tus necesidades y presupuesto, sin olvidarte del mercado de segunda mano donde hay verdaderas gangas. Después olvídate del resto de marcas y modelos y empieza a disfrutar de tu compra, sin pensar en lo que le falta, sino disfrutando de lo que ya tienes. Porque si no eres feliz con lo que tienes, difícilmente lo serás con lo que no tienes.

Y por su puesto, no te olvides que nosotros podemos darte algunas ideas sobre como disfrutar viajando en bicicleta 😉